India, un país de contrastes

Quien nos iba a decir a nosotros hace tres meses que después de 8 semanas en la caótica India nos íbamos a ir con pena. El país del cricket (son los acutales campeones del mundo), de Bollywood, de los currys, de las vacas sagradas, de las especias, del chai, de los saris… nos ha enganchado por todos sus contrastes.

Todo el mundo sabe o se imagina las cosas malas de India: sobrepoblación, mucha pobreza y suciedad, poca higiene, niños pidiendo por las calles, vendedores y taxistas que se aprovechan de turistas, trenes y autobuses llenos hasta en el techo… Todo esto, que hace que viajar en India no sea nada fácil, también te hace recapacitar y enriquece mucho personalmente. Dejando todas estas cosas malas a un lado, uno también es capaz de disfrutar de todas las cosas buenas que India tiene: gente encantadora, servicial y muy curiosa (que no se cortan para nada a la hora de preguntarte cosas), paisajes y ciudades increibles, diversidad de religiones, gastronomía única, cultura e historia…

India es un país gigante, y por tanto los contrastes están muy marcados entre el norte y el sur. El norte es más frío y seco, en algunos lugares desértico, y el sur es totalmente tropical. Esto hace que la gente viva mucho más relajada en el sur y la vida sea mucho más lenta que en el norte. Muchos turistas solo llegan a conocer el norte, que es la ruta más pateada, y se dejan sin conocer el sur con lo que se llevan una impresión equivocada de lo que es India en conjunto.

Desde el punto de vista cultural hemos aprendido mucho sobre las distintas religiones que hoy en día conviven en armonía en India: hindus, musulmanes, budistas, sikhs, cristianos, judios… Todos son iguales pero a la vez muy distintos, distintos porque son tan devotos que hacen de sus respectivas religiones su modo de vida. También hemos podido conocer como funciona el sistema de castas, muy ligado al hinduismo, y que entre otras cosas hace que todavía en la mayoría de los casos los matrimonios sigan siendo concertados entre familias para así proteger sus castas de otras de nivel inferior. A nosotros este sistema de castas nos ha parecido muy injusto y cruel porque no todos tienen los mismos derechos y oportunidades de progresar en la vida. Es triste ver como incluso ellos mismos tratan a sus semejantes de castas más bajas casi como animales.

En cuanto al apartado de gastronomía, India es un paraíso culinario, y en especial para los vegetarianos. Siempre pensábamos que la cocina india sería más que picante, pero en muy pocos sitios hemos tenido problemas con el nivel de picante, y eso sin llegar a pedir la comida “little spicy” porque siempre se nos olvidaba, incluso en los puestos de la calle. Aquí también se aprecia facilmente la diferencia entre norte y sur. En el norte como acompañamiento a la comida se come mucho pan de todo tipo: chapati, nan, paratha, puri… sin embargo en el sur el pan se sustituye por montañas de arroz cocido. Por otro lado en el sur también es mucho más fácil encontrar pescados, que son normalmente cocinados a la brasa o en hojas de banana, como otros platos típicos del sur. Personalmente a nosotros la comida del sur nos pareció bastante más sana que los currys del norte.

Movernos por India ha sido relativamente fácil, aunque para viajar en tren hay que planificar con mucha antelación. Diariamente hay una gran cantidad de trenes cruzando el país, trenes con decenas de vagones donde, bastante apretados para nuestros estándares, entran miles de personas. Sin embargo hay tanta gente en India que con que una pequeña parte de la población viaje en tren, todas las plazas se llenan. Por esa razón ellos planifican con bastante antelación sus viajes y los trenes se quedan sin asientos o camas semanas antes, con lo que es imprescindible planificar con tiempo los viajes en tren. Una alternativa al tren son los autobuses, muy fácil y fléxible, que también recorren largas distancias. Incluso hay autobuses con camas que viajan de noche, pero nosotros evitamos coger estos últimos por su historial de accidentes.

Aparte de la cantidad de pobreza que uno ve en la calle, sobre todo en el norte de India ya que los estados del sur están mejor gestionados y los niveles de pobreza son mucho menores, también da mucha pena ver lo sucio que está el país… hay toneladas de basura por todos los lados! Prácticamente nadie usa los pocos contenedores y papeleras para tirar la basura, independiente de si se trata de alguien de casta alta, media o baja, es decir alguien con mayor o menor educación. Es algo cultural y para ellos es normal que las calles o los rios parezcan vertederos, y esto genera muchos problemas de higiene y por tanto de salud para muchos. Y lo más triste de todo es ver a turistas siguiendo el mismo ejemplo de los locales y tirar todo al suelo… cuando tendríamos que predicar con el ejemplo si queremos algún día ver una India más limpia.

India nada más llegar te da un bofetón de realidad, es una jungla donde cada uno trata de sobrevivir de cualquier manera, pero al cabo del tiempo te acabas acostumbrando a este mundo tan diferente, aunque lo cierto es que en algunas ocasiones hemos tenido ganas de salir corriendo. India te hace reflexionar continuamente sobre aspectos de la vida que antes no te podías ni imaginar, y sin darte cuenta te hace cambiar poquito a poco, ha sido como ir a la escuela de la vida. Sin duda alguna volveremos en un futuro, y ojalá que esa próxima vez nos encontremos una India un poquito mejor!

En India Marta se ha leido un libro muy interesante, A Fine Balance, que cuenta la historia de un tio y su sobrino, de casta baja, que dejan su pueblo en los años 70 y van a Bombay en busca de mejores oportunidades. Es un libro muy agradable de leer y aprender sobre las castas y tradiciones indias. También volvimos a ver la película de Slumdog Millionaire antes de visitar los slums en Mumbai, y nos hizo darnos cuenta de lo bien que refleja la realidad en India.

Por otro lado, para que os hagais una idea esto es lo que costaba más o menos la vida en India:

  • Cambio: 1 EUR = 70 INR (aprox.)
  • Botella de agua: 15 INR
  • Cerveza de 650ml: 100 INR (en las playas)
  • Comida
    • En restaurante local: 150-350 NPR / persona
    • En la calle: 20-40 INR / persona
  • Alojamiento: 300-1000 INR / habitación doble (en Delhi y Mumbai más caro)
  • Transporte
    • Buses por Rajasthan (Agra-Jaipur-Pushkar-Jodhpur-Udaipur): 200 – 300 INR / trayecto
    • Tren litera larga distancia (Udaipur-Mumbai-Goa-Varkala): 15 € aprox. / tren (en segunda o en tercera clase A/C)
  • Gasto medio por día: 17 € / persona (incluye alojamiento, comidas, transporte, etc.)

Como despedida de India, os dejamos con una de las canciones que marcaron la banda sonora de nuestro viaje, es la canción principal de la película Zindagi Na Milegi Dobara.

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