Adormilados en Vientiane

Después de pasar por segunda vez por Luang Prabang, nuestro siguiente destino iba a ser Vientiane, la capital. Decidimos saltarnos Vang Vieng ya que solo era una ciudad de fiesta creada para turistas, famosa por el tubing y situada en un enclave natural espectacular a las orillas del Mekong, pero no era lo que buscábamos. Así que nos tocó madrugón para montarnos en un autobús local de supuestamente 10 horas a Vientiane. Pero como esto es Lao, al final resultó que el bus tardó 13 horas en recorrer los 370km entre Luang Prabang y Vientiane!!! Ese día se nos hizo eterno, y hasta Marta tuvo un ataque de locura en el bus, estuvo a punto de saltar por la ventana! Pero el día todavía no había acabado. Ya de noche y muy cansados en la estación de autobuses de Vientiane, a las afueras de la ciudad, nos montaron a todos los turistas en un mini bus sin importar que entráramos o no para ir al centro. Podían haber puesto dos mini buses en lugar de uno solo, pero no lo hicieron y nos trataron como borregos… parecíamos animales en un camión de camino al matadero! Es triste como algunos locales solo ven a los turistas como dólares con patas. Exhaustos y después de dar unas cuantas vueltas por el centro de Vientiane sin saber muy bien donde buscar alojamiento, por fín logramos encontrar un guest house donde pasar la noche y relajarnos del duro día de viaje.

Vientiane dicen que es la capital más dormida del mundo, y en base a nuestra experiencia no les falta razón! En realidad más que una ciudad parece un pueblo grande donde la gente vive muy relajada, y el único indicio de capital son algunos bancos, oficinas del gobierno y los pocos restaurantes japoneses, italianos, koreanos, indios… que se pueden encontrar por el centro. A pesar de estas opciones gastronómicas internacionales, nosotros no perdimos la oportunidad ni un sólo día de cenar en los puestos de la calle donde se puede comer auténtica comida Lao muy rica y a muy buen precio, mucho mejor que en los restaurantes y encima disfrutando de unas Beerlao al aire libre!

Una manera muy fácil de recorrer Vientiane es alquilando una bici, y es lo que nosotros hicimos por un día. Vimos el Patouxai (lo que es una copia barata del arco del triunfo y de los campos Elíseos de Paris), el That Luang (la stupa budista más importante de Lao), el Wat Sisaket (el único wat que se salvó de los saqueos y de la quema por los siameses en 1828), dimos una vuelta por las afueras y un paseo por la orilla del Mekong al atardecer. Durante ese paseo nos llamó la atención un camión caravana llamado Rotel Tours con matrícula alemana, y no pudimos evitar preguntar que era. Nos dijeron que era un camión hotel que estaba haciendo la ruta Hanoi – Bangkok y que esa misma empresa tenía camiones por todo el mundo… una idea original y una forma distinta de viajar, aunque no para nosotros en este viaje. Sin embargo lo que no pudimos ver porque estaba en obras fue el Nam Phou, una fuente en medio de una plaza que marca el centro neurálgico de Vientiane. Lo dejaremos para la siguiente visita!

   

También fuimos al museo nacional de Lao, antiguamente conocido como el museo de la revolución, donde cuentan con miles de fotografías la historia del país desde un punto de vista totalmente subjetivo, es decir, desde el punto de vista de la revolución. Desde los antiguos reinos de Lao, la invasión de Siam (antigua Tailandia), el colonialismo francés, la invasión de los japoneses durante la segunda guerra mundial, la primera guerra indochina, la llegada de los americanos en la guerra de Vietnam (segunda guerra indochina), a la victoria de la revolución comunista y la caida de la monarquía en 1976… es un paseo muy interesante de un par de horas donde aprender (de una de las partes) el turbulento pasado de Lao.

Sin darnos cuenta nos dejamos contagiar por el ritmo de vida adormilado de Vientiante y sin hacer gran cosa acabamos pasando tres días tranquilos en los que también nos dió tiempo a bloguear.

_________________________________________________________________________

Alojamiento

Souphaphone Guest House – Nos quedamos en este guest house solo una noche ya que durante el fin de semana estaban completos. Podría ser perfectamente un hotel de tres estrellas, muy céntrico, muy limpio, con aire acondicionado, ducha caliente, tele y wifi. Pagamos 170,000 kips por una noche sin desayuno.

Sinnakhone Hotel – Situado a tan solo un minuto de Souphaphone Guest House, nos tuvimos que cambiar a este hotel las noches restantes. Nos quedamos en una habitación sin ventana, pero con todas las comodidades como aire acondicionado, ducha caliente, wifi, tele… Nos dieron toallas limpias y botellas de agua todos los días, y el desayuno está incluido en el precio (café, tostadas y huevos). Los de recepción eran muy majetes e incluso nos dejaron desayunar el día que hicimos el checkin, todo un detalle. La única pega es que la cama estaba un poco dura. Pagamos 160,000 kips por noche.

Advertisements

2 thoughts on “Adormilados en Vientiane

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s