Tuk tuk, tuk tuk!

Phnom Penh, la capital de Camboya, es una ciudad que quiere parecerse a Bangkok pero que todavía está a años luz. Centros comerciales que intentan imitar a los de Siam en Bangkok, pero que no son más que mercados locales con aire acondicionado; locales que quieren vestir a la moda, pero con ropa de imitación barata; semáforos y pasos de cebra en las calles, pero que nadie respeta; tuk tuks gritando incansablemente tuk tuk, tuk tuk! a todos los turistas… todo esto y más sin olvidar el caos de motos, tuk tuks y todoterrenos sobre la jungla de alfasto.

Phnom Penh se encuentra en la orilla del Mekong, justo donde se junta con el río Tonle Sap, y tiene un paseo a lo largo del río muy agradable. Todas las tardes se congregan aquí cientos de locales jugando al futbol, corriendo, andando, haciendo aerobic… parece que por aquí están bastante concienciados con el deporte y la vida sana. Por supuesto, Marta no quiso perder la ocasión de hacer aerobic rodeada de locales y con música Camboyana!

En nuestra agenda en Phnom Penh no podía faltar una visita al S-21, un antiguo instituto que fue usado como carcel durante el régimen genocida del Khmer Rouge, y que ahora sirve como museo para mostrar al mundo aquella barbarie. En los años 70 Camboya sufrió una serie de desgraciados acontecimientos, primero una guerra civil entre 1970 y 1975 que dejó en el poder al Khmer Rouge con Pol Pot al frente, seguida de un genocidio entre los años 1975 y 1979 con el supuesto fín de imponer un comunismo extremo. Pol Pot solo quería un país de campesinos y trabajadores, donde no existieran lazos familiares, ni educación, ni religión. Al principio su locura le llevó a matar a sus rivales, gente con estudios, monjes, profesores… y a sus respectivas familias. Más adelante su paranoia le hizo ejecutar a muchos de sus propios camaradas tachándoles de traidores. En total alrededor de unos 2 millones de personas fueron asesinadas en algo más de tres años.

El S-21 era una de las cárceles donde interrogaban y torturaban a los detenidos antes de ser llevados a los campos de exterminio donde eran asesinados brutalmente. La esperanza de vida en el S-21 era de 3 a 4 meses, y de las 17000 personas que pasaron por el S-21, solo se conocen 7 supervivientes. La visita al museo es sobrecogedora. Pasear por las vacias aulas del antiguo instituto, mirar a los ojos a las miles de victimas del S-21 en fotos, entrar en las celdas, leer las biografías y confesiones de las víctimas… nos hizo estremecer y nos dejó sin palabras. Después de pasar una mañana entera en el S-21 no nos quedaron ganas de ir a los campos de exterminio, ya habíamos visto suficiente. Ojalá historias como esta no se repitan nunca más ni en Camboya ni en ningún otro lugar del mundo!

Otra visita obligada en Phnom Penh es el Palacio Real. Es del mismo estilo que el de Bangkok, pero solo tiene un par de edificios que merecen la pena: la pagoda de plata, se llama así porque el suelo es de baldosas plateadas; y el salón del trono, que lamentablemente solo se puede ver desde fuera. Después de haber visto ya el Palacio Real de Bangkok, a nosotros el de Phnom Penh no nos gustó demasiado. Sin embargo nos sorprendió mucho ver una réplica de Adam’s Peak (en Sri Lanka) en el recinto de la pagoda de plata, aunque esta “montaña” no tenía más de 20 escalones!

Phnom Penh está lleno de mercados locales: el pijo mercado central donde hay muchos puestos de bisutería y souvenirs, los pequeños mercadillos repartidos por toda la ciudad y que parecen inframundos una vez que te adentras en ellos, y el divertido mercado nocturno de los fines de semana donde se puede cenar en el suelo acompañado de locales.

A los locales les encanta vivir en la calle, y muestra de ello son los incontables puestos de comida callejera que inundan cada esquina de la ciudad con sabrosas sopas, bocadillos, platos de arroz y noodles muy baratos. También hay muchos restaurantes locales donde por las tardes los platos estrellas para cenar son las barbacoas de carne acompañadas con jarras de cerveza. Y como no, nosotros tuvimos que probarlas, y nos gustó tanto que repetimos!

__________________________________________________________________________

Transporte

De Sihanoukville a Phnom Penh en bus (5h) – Viajamos con Phnom Penh Sorya. Nos vinieron a buscar al guest house para llevarnos a la estación. Pagamos 5 USD cada uno.

Alojamiento

Phnom Penh, Circuit Hotel – Es un hotel de rango medio, situado muy cerca del mercado central. Tienen habitaciones con ventana y sin ventana, nosotros nos quedamos en una sin ventana, lo cual ayudó a que no se escucharan ruidos de la calle. Con aire acondicionado, nevera, tele, ducha con agua caliente, wifi y desayuno incluido. El desayuno está muy bien, puedes elegir entre desayuno asiático (noodles, etc) o continental (huevos, tostadas, etc). Pagamos 20 USD por noche.

Visado Vietnam

Para conseguir el visado de Vietnam fuimos a la embajada de Vietnam en Phnom Penh. Está a unos 3km al sur del mercado central, pero se puede llegar andando dando un paseo. Fue rápido y sencillo, de un día para otro. Pagamos 45 USD cada uno por el visado de 30 días con una única entrada.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

w

Connecting to %s