Agra, la ciudad de las sorpresas

Llegamos a la estación de tren de Agra ya atardeciendo, y nos fuimos directamente en tuk-tuk prepagado a la puerta sur del Taj Mahal en busca de alojamiento. Antes de que anocheciera totalmente, pudimos contemplar la cúpula del maravilloso Taj Mahal desde lo alto del hotel donde nos quedamos. Es una pena que el Tah Majal no esté iluminado de noche, y solamente se puede apreciar la silueta de su cúpula a lo lejos. Esa noche, también desde la terraza del hotel, pudimos ver en vivo y en directo un par de bodas indias en las que el novio montando a caballo, rodeado de su familia y amigos, y una charanga se dirigen por las calles de la ciudad a casa de la novia donde comenzará la boda. Lo que nos hubiera gustado colarnos en una de esas bodas y vivir de primera mano una boda india!

A la mañana siguiente India nos tenía preparada una de sus sorpresas a las cuales ya nos estamos acostumbrando… Fuimos a la estación de tren de Agra para comprar los billetes que nos llevarían a Mumbai, Goa y Kerala en Navidades, y la única manera de conseguirlos era presentándonos en persona en la taquilla con el pasaporte en mano y pidiendo billetes para turistas. No en todas las estaciones venden este tipo de billetes, pero ya nos habíamos informado en internet que en Agra si se podían adquirir. Pues bien, una vez en la estación de Agra nos dijo el supervisor que allí no podíamos comprar esos billetes, y que solo podíamos hacerlo en Mumbai o Delhi. Como estabamos desesperados por conseguir esos tickets, ya que en Navidades todo está vendido y las otras opciones que nos quedaban, viajar en avión o en autobuses nocturnos, no eran demasiado viables bien por su precio o por su peligrosidad respectivamente, pusimos rumbo a Delhi por la mañana en un tren de 4 horas y en segunda clase. Por suerte a uno de los revisores le caímos simpáticos y nos dejó quedarnos en una clase superior, previo pago de un extra, y pudimos ir sentados bastante cómodos todo el viaje. Una vez en Delhi por fín pudimos comprar en la oficina internacional los tan deseados billetes de tren que nos garantizaban unas Navidades en la playa! Sin embargo allí se sorprendieron de que vinieramos de Agra, ya que nos dijeron que en Agra nos tenían que haber vendido esos billetes de turista… os podeis imaginar la mala leche que se nos puso después de pasar toda la mañana en el tren, y tener que volver de nuevo a Agra! Todavía no entendemos por que no nos quisieron vender estos billetes en Agra, pero en fin esto es India y lo mejor es tomárselo todo con filosofía.

Pero ahí no había acabado nuestra pesadilla de día. Cuando llegamos al hotel de Agra, resulta que había un ruido ensordecedor de canciones musulmanas por todas las calles de la ciudad, y en concreto en frente de nuestro hotel donde habían montado unos mega altavoces. Nos enteramos que el día siguiente era una festividad musulmana llamada Ashura y que la música iba a estar encendida durante toda la noche hasta el medio día del día siguiente. No nos quedó más remedio que reirnos por no llorar e intentar dormir con tapones en los oidos, aunque no sirvieron de mucho. A la mañana siguiente al ruido de los altavoces se le unió una procesión de tambores que efectivamente acabó a medio día, cuando desmantelaron los altavoces de las calles y volvió la tranquilidad a Agra.

Después de tres semanas en India, finalmente vimos el Taj Mahal. Es un mausoleo que el Maharaja Mughal Shah Jahan termino de construir en 1653 donde enterró los restos de su mujer favorita que falleció al dar a luz a su 14 hijo. Actualmente sus restos también descansan en una tumba adyacente a la de su mujer en el mausoleo. Por algún motivo nos lo imaginábamos más grande, pero una vez dentro no lo es tanto. Parece mentira que semejante obra de arquitectura esté en el corazón de la sucia y caótica Agra, ya que una vez dentro de las puertas de acceso del Taj Mahal los ruidos y la suciedad desaparecen, aunque no la polución que es un serio problema que está afectando a la conservación del Taj Mahal.

Ese mismo día también visitamos el Agra Fort, que es una fortaleza de piedra arenisca con forma de media luna al lado del río, donde pueden verse varios palacios en su interior. Una visita muy interesante para ver como vivían los Maharajas (los antiguos reyes de India) y desde donde hay unas vistas lejanas del Tah Majal que muestran su grandeza y su belleza.

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Namaste

My backpack arrived! It was definitely a relieve to see it back at the hotel. A bit more relaxed I was now able to start getting ready to face the busy streets of Delhi.

We decided to take our first day in Delhi quietly, we just wanted to walk around a little bit, to have something to eat and do a bit of sightseeing. My first impression after just 10 minutest was that Delhi is a complete chaos, the unmanageable traffic, the large amount of people in the streets, the extreme poverty, the cheeky tuk tuk and rikshaws drivers offering their services every two steps, the constant horns of the cars and motorbikes, the heat, the intense smell of the streets, the innumerable scammers trying to get your money,…

We visited Bazar Road (busy hotel and market district), Connaugh Place (center of New Delhi) and the India Gate. We even decided to adventure ourselves into what had been described to us like an “unforgettable” experience: the Metro. While getting in was easy and almost peaceful… getting out was at least a challenge As soon as we arrived to our stop, and we tried to get out people kicked us out and I almost lost a shoe! We finished our first day with a rikshaw ride and enjoying a lovely dinner at the rooftop restaurant of Vivek Hotel with a Kingfisher (thanks Ibai for the recommendation!).

On our day 2 in Delhi we dared to take a tuk tuk to go to Old Delhi, where we visited the Red Fort (famous sandstone fort) and Jama Masjid (biggest mosque in India) and Chandni Chowk (busy bazaar in Old Delhi).

Overall I have to say that visiting Delhi has been a fantastic experience. It has definitely been eye opening and we are looking forward to coming back to India in about a month to continue exploring this incredible country and its people! Next time in Delhi we are hoping to see Rajesh (Isma’s friend) and his family.

Arriving to India

We finally landed in Delhi’s airport after 12 hours traveling. A bit tired and personally a bit scared of what was waiting outside the airport, I was really looking forward to hitting the bed. But the day had still a couple of surprises ahead of us…

The first surprise came when we went to collect our bags, my backpack didn’t arrive. For some reason the bag with the items that I had so carefully been packing for days didn’t make it to the London – Delhi flight. An hour later and after some paperwork to arrange the bag delivery to our hotel, we were ready to leave the airport.

A driver from the hotel was waiting outside to pick us up and bring us to the hotel. We got into the car and with no seatbelt (which for some reason they don’t use in India) we faced our first experience of the crazy Indian traffic. I was panicking… especially when the driver decided to go against the traffic just to save some time.

The second ‘surprise’ came once we arrived to the hotel, as we were told that they had no rooms available. They offered to re-alocate us in another hotel from the same chain of hotels one minute walking distance from where we were. As the room in the other hotel was fine, we went ahead with the re-alocation (it was 3am we didn’t really have any other choice). We will never know if this was real or a scam, but we were exhausted and all we wanted to do was rest.

Finally time to sleep!

The start of our trip

After weeks of research, preparation and packing, the 17th of October was finally here, it was the day we were starting our adventure. Our flight was leaving at 7am from Madrid’s airport so a very early start of the day was required.

Isma and I met at the airport, and we checked-in the backpacks that we are going to carry around the world. Of course to make the beginning of the trip a little bit more interesting and because of overbooking, we didn’t get seats for the London – Delhi leg of the flight. We were advised to sort this out once we would arrive to London. So both excited and nervous, we were ready, it’s was time to say goodbye to Isma’s dad, my sister and her boyfriend who came with us to the airport.

Once in London, and after running from terminal 3 to terminal 5 (our 1st flight was delayed for over 30 mins) we arrived to British Airways desk to find out we had seats and that we had been upgraded to Economy Plus, which was for sure much nicer than just Economy. Next stop Delhi!