Tuk tuk, tuk tuk!

Phnom Penh, la capital de Camboya, es una ciudad que quiere parecerse a Bangkok pero que todavía está a años luz. Centros comerciales que intentan imitar a los de Siam en Bangkok, pero que no son más que mercados locales con aire acondicionado; locales que quieren vestir a la moda, pero con ropa de imitación barata; semáforos y pasos de cebra en las calles, pero que nadie respeta; tuk tuks gritando incansablemente tuk tuk, tuk tuk! a todos los turistas… todo esto y más sin olvidar el caos de motos, tuk tuks y todoterrenos sobre la jungla de alfasto.

Phnom Penh se encuentra en la orilla del Mekong, justo donde se junta con el río Tonle Sap, y tiene un paseo a lo largo del río muy agradable. Todas las tardes se congregan aquí cientos de locales jugando al futbol, corriendo, andando, haciendo aerobic… parece que por aquí están bastante concienciados con el deporte y la vida sana. Por supuesto, Marta no quiso perder la ocasión de hacer aerobic rodeada de locales y con música Camboyana!

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Udaipur 007

Hasta ahora nunca habíamos tenido problemas para coger autobuses en India, sin embargo encontrar el autobus que nos iba a llevar de Jodhpur a Udaipur fue toda una odisea. Como este es un recorrido largo de unas 7 horas, decidimos ir en autobus privado para ir un poco más cómodos y evitar las paradas continuas para coger a gente de los autobuses públicos. Compramos los billetes en nuestro guesthouse y nos dijeron que nuestro autobus salía a las 7:00 desde las afueras de la ciudad, así que no nos quedó más remedio que madrugar bastante al día siguiente para preparar las mochilas y coger un tuk-tuk que ya habíamos pedido para las 6:15.

Una vez llegamos a la supuesta parada de autobuses, que no era más que en un escampado oscuro, solo vimos un autobus de la empresa Pooja Travels, que era la compañía con la que nosotros íbamos a viajar, así que pensamos que ese sería el nuestro. Pero no fue justo hasta el momento en el que fuimos a guardar nuestras mochilas en el maletero del bus que nos enteramos que ese autobus iba a Jaisalmer y no a Udaipur, y que teníamos que ir a otra parada como a un par de kilómetros desde allí a coger nuestro autobus. Como eran ya las 6:50 y no teníamos tiempo para ir andando volvimos a subirnos a otro tuk-tuk para llegar a este otro sitio, que tampoco era ninguna parada de autobus pero al menos si que había un montón de autobuses, aunque ninguno de Pooja Travels. El tiempo se nos echaba encima. Con el ticket de Pooja Travels en mano y preguntando a todo el mundo, nuestro conductor de tuk tuk nos iba llevando de un sitio a otro pero seguíamos sin ver nuestro autobus por ningún lado. Al final nos acabó dejando en una calle cercana a la supuesta segunda parada de autobus, en frente de una tienda que estaba cerrada, donde nos dijo que vendría un señor a abrir y desde donde teníamos que coger nuestro autobus. A nosotros todo esto nos sonó a cuento chino ya que pensamos que se quería deshacer de nosotros porque eran más de las 7:00 y no habíamos encontrado nuestro autobus. Pero justo cuando estábamos bajando del tuk tuk apareció un señor de la nada que efectivamente venía a abrir la tienda que resultó ser Pooja Travels!!! Nos dijo que nuestro autobus pararía allí pero a las 8:00. Arghhhh!!! Despues del madrugon que nos pegamos y del estrés de no encontrar el autobus resulta que los del guest house nos habian dicho mal la hora y el lugar. Después de 7 largas horas de viaje y casi quedarnos tirados en medio del trayecto llegamos a Udaipur!

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The city of the One Thousand and One Spices

Our arrival to Jodhpur wasn’t too pleasant. After a 7h long bus journey through the dessert the bus driver decided to drop us all at the outskirts of the city rather than bringing us to Jodhpur’s bus station. Of course outside there was an army of auto rickshaws waiting for all the tourist to get off the bus… We had arranged a free pick up from the bus station with Zafra (the owner of the guest house where we were going to stay), but we had no idea where we were! So, once we managed to get away from all the auto rickshaws, we tried to talk to some of the locals to find out in which area of the city we were at. Most of the locals barely spoke English so after 10 mins using “sign language” and a tiny map, which they normally don’t know how to read, we were able to understand where we were and could finally call Zafra. We later learned that bus drivers usually do this when the traffic is bad.

Jodhpur is the second largest city in the state of Rajasthan. The city is also known as the “blue city” due to the blue color of the houses in the old city. Jodhpur was the capital of the kingdom known as Marwar. The city’s main landmarks are Mehrangarh Fort, Umaid Bhavan Palace, which is both a hotel and the current residence of the last Marahaja (while wealthy and with lots of influence he no longer has political power), The Jaswant Thada mausoleum, and Sardar Market with its clock-tower. We only visited the fort and the market.

Mehrangarh Fort was built in 1459 when Rao Jodha decided to move the capital of his kingdom to a safer place. Because its location, it sits on top of a hill, and because how it was built, it is enclosed by imposing thick walls, the fort has never been taken by force. We visited the fort one sunny morning and while a bit expensive if you compare it with the price non Indian have to pay (we paid 300 INR each + 200 INR for the camera) it is totally worth it. You get a free audio guide on arrival that explains to perfection the different areas of the fort and palaces, the different events that took place in it, the paintings, items in the museums… We loved the views of the city from the walls of the fort!

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Varanasi y el sagrado río Ganges

Nada más salir de la estación de tren de Varanasi nos esperaba la marabunta de taxitas y tuk-tuks que prácticamente gratis se ofrecían a llevarnos a cualquier sitio. Esto es uno de los típicos timos para llevarte a uno de los hoteles con los que los taxistas ganan comisión con el pretexto de que el hotel al que quieres ir está lleno o cerrado. Nosotros nos alejamos un poco de la estación de tren y cogimos un tuk-tuk más de fiar que nos llevara a uno de los ghats donde queríamos quedarnos. Los ghats son zonas a lo largo del río que tienen escaleras para bajar al agua. Una vez en el guest house (Vishnu Rest House) conocimos a un chico de Guadalajara, Alvaro, que había estudiado en el mismo instituto que yo, qué pequeño es el mundo!

Varanasi es un ciudad sagrada donde vienen miles de peregrinos Hindus al menos una vez en su vida, y además está bañada por el río Ganges. En la religión Hindu creen que si creman a los muertos y arrojan sus cenizas en las aguas del río Ganges, sus almas salen del ciclo de las reencarnaciones para siempre. Por eso la gente lleva a sus muertos a ser cremados a Varanasi, que dependiendo de que parte de India  vengan pueden tardar hasta días en llegar con el cuerpo. Por otro lado, también creen que bañándose en el río purifican sus pecados.

En Varanasi hay dos ghats donde realizan cremaciones públicas, y cualquiera que pase por allí puede pararse a contemplar el ritual de cremación. Aunque ya habíamos leido como eran las cremaciones en Varanasi, sin embargo es algo que nos impactó muchísimo. Pensábamos que sería algo más íntimo y sentimental, y sin embargo lo que nos encontramos fueron “fábricas” de quemar a los muertos. En el ghat mayor queman unos 300 cuerpos al día, mientras que en el más pequeño queman a unos 70. Los familiares se rapan el pelo y son ellos mismos los que después de bañar al cuerpo en el río lo queman sobre troncos de madera. Para nosotros es una imagen dantesca, pero ellos ni lloran ni se emocionan ya que creen que el cuerpo sin el alma no tiene ningún sentido. Intentar sacar una foto en los crematorios es una falta de respeto total y absoluta hacia los familiares, que creen que estás robando el alma del muerto, y en algunos casos se pueden volver muy agresivos hasta el punto de destrozarte la cámara. Otra imagen que nos impactó muchísimo es ver a un grupo de niños en la orilla del río al lado del ghat rebuscando entre las cenizas por si encontraban oro o plata de los muertos. Es muy triste ver como estos niños se tienen que buscar la vida… En el resto de los ghats, la imagen del Ganges es totalmente distinta y llena de vida: gente bañándose, lavándo la ropa, rezándo, niños jugando en el agua, animales bañándose, gente jugando al cricket… es sorprendente ver el contraste de vida y muerte en el Ganges.

Aparte del río Ganges, otro importante lugar sagrado de Varanasi es el Golden Temple. Como en todo templo Hindu, está prohibida la entrada a gente de otras religiones. Sin embargo es posible entrar llevando el pasaporte y argumentando estar muy interesado en la religión Hindu. Nosotros decidimos ni siquiera intentar entrar ya que nos parecía una falta de respecto hacía su religión. El Golden Temple está situado entre las callejuelas de la la ciudad vieja, donde hay multitud de bazares, puestos de comida callejera y restaurantes, así que es una zona perfecta para perderse una tarde entera. En uno de estos restaurantes donde comimos (Ganga Fuji) encontramos paella, tortilla de patata y hasta gazpacho en el menu, es curioso hasta donde ha llegado la cultura gastronómica española!

Después de tres días en Varanasi, nos fuimos en tren a Amritsar. Nuestra idea era haber ido a Agra a ver el famoso Taj Mahal, pero como no encontramos plazas en ningún tren en las fechas cercanas, acabamos comprando billetes para ir a Amritsar, a 22 horas en tren desde Varanasi! Resulta que en India hay que planificar con bastante antelación los viajes en tren ya que de lo contrario es muy dificil conseguir asientos o literas asignadas.

Namaste

My backpack arrived! It was definitely a relieve to see it back at the hotel. A bit more relaxed I was now able to start getting ready to face the busy streets of Delhi.

We decided to take our first day in Delhi quietly, we just wanted to walk around a little bit, to have something to eat and do a bit of sightseeing. My first impression after just 10 minutest was that Delhi is a complete chaos, the unmanageable traffic, the large amount of people in the streets, the extreme poverty, the cheeky tuk tuk and rikshaws drivers offering their services every two steps, the constant horns of the cars and motorbikes, the heat, the intense smell of the streets, the innumerable scammers trying to get your money,…

We visited Bazar Road (busy hotel and market district), Connaugh Place (center of New Delhi) and the India Gate. We even decided to adventure ourselves into what had been described to us like an “unforgettable” experience: the Metro. While getting in was easy and almost peaceful… getting out was at least a challenge As soon as we arrived to our stop, and we tried to get out people kicked us out and I almost lost a shoe! We finished our first day with a rikshaw ride and enjoying a lovely dinner at the rooftop restaurant of Vivek Hotel with a Kingfisher (thanks Ibai for the recommendation!).

On our day 2 in Delhi we dared to take a tuk tuk to go to Old Delhi, where we visited the Red Fort (famous sandstone fort) and Jama Masjid (biggest mosque in India) and Chandni Chowk (busy bazaar in Old Delhi).

Overall I have to say that visiting Delhi has been a fantastic experience. It has definitely been eye opening and we are looking forward to coming back to India in about a month to continue exploring this incredible country and its people! Next time in Delhi we are hoping to see Rajesh (Isma’s friend) and his family.